¿COMO PUEDE USTED SATISFACER SU MAYOR NECESIDAD? [PartE 1] [PartE 2] [PartE 3]

Jesús le libra del pecado destructivo de su corazón

Usted ya ha aprendido que el pecado es la desobediencia a los mandatos de Dios. Por lo tanto el pecado más grande sería desobedecer el mandamiento más importante, ¿no es así? Jesús nos dijo cuál era este.

“Ama al Señor tu Dios con todo su corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.” Este es el más importante y el primero de los mandamientos. Y el segundo, es parecido a este; dice: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.”
(Biblia, Mateo 22:37-39)

Todos hemos desobedecido los dos mandamientos más importantes de Dios. El egoísmo, la raíz de todos los pecados, ha llenado nuestro corazón, asfixiando nuestro amor. Hemos respondido al amor de Dios con indiferencia e ingratitud. Pensamos mucho más en nosotros que lo que pensamos en Dios y en los demás. ¡Qué grandes pecadores somos! De nuestros corazones egoístas proceden los problemas entre los individuos, pueblos y naciones. Vivimos en un mundo enfermo por el pecado.

Los hombres serán egoístas, amantes del dinero, orgullosos y vanidosos. Hablarán en contra de Dios, desobedecerán a sus padres, serán ingratos y no respetarán la religión. No tendrán cariño ni compasión, serán chismosos, no podrán dominar sus pasiones, serán crueles y enemigos de todo lo bueno. Serán traidores y atrevidos, estarán llenos de vanidad, y buscarán sus propios placeres en vez de buscar a Dios.
(Biblia, 2 Timoteo 3:2-4)

Jesús vino para curarlo del pecado y llenarlo con el amor de Dios.

Pero si confesamos nuestros pecados, podemos confiar en que Dios hará lo que es justo: nos perdonará nuestros pecados y nos limpiará de toda maldad. Pero su vivimos en la luz,… la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado.
(Biblia, 1 Juan 1:9, 7)

Dios ha llenado con su amor nuestro corazón por medio del Espíritu Santo.
(Biblia, Romanos 5:5)

Jesús destruyó el poder de pecado y Satanás

El pecado ha debilitado nuestra voluntad hasta el punto que no podemos hacer lo que sabemos que debemos hacer.

Todos los que pecan son esclavos del pecado.
(Biblia, Juan 8:34)

Estoy vendido como esclavo al pecado… no hago lo que quiero… aquello que odio es precisamente lo que hago… aunque tengo el deseo de hacer lo bueno, no soy capaz de hacerlo.
(Biblia, Romanos 7:14, 15, 18)

Jesús rompe las cadenas del pecado y nos libra de los malos hábitos. El nos libra del mal genio, del juego, maldición, inmoralidad y el vicio del tabaco, alcohol y las drogas. El destruye el poder de los malos espíritus y de Satanás.

Si el Hijo os hace libres, ustedes serán verdaderamente libres.
(Biblia, Juan 8:36)

Jesús tomó el lugar suyo y aseguró su perdón

Debido a que Dios es justo, El no puede ignorar el pecado. La muerte es el castigo de Dios por el pecado así como el resultado del pecado. Sin embargo, Dios le ama tanto que envió a su Hijo para que muriera en su lugar. Cuando Jesús murió, fue como si usted hubiera muerto. Porque él resucitó y subió al cielo, así también lo hará usted.

Cristo mismo llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre la cruz, para que nosotros muramos al pecado y vivamos una vida de rectitud.
(Biblia, 1 Pedro 2:24)

Porque debido a la ley yo he muerto a la ley, a fin vivir para Dios. Con Cristo he sido crucificado, y ya no soy yo quien vive, sino que es Cristo quien vive en mí. Y la vida que ahora vivo en el cuerpo, la vivo por mi fe en el Hijo de Dios, que me amó y se entrego a la muerte por mí.
(Biblia, Gálatas 2:19, 20)

Cuando usted acepta a Jesús como su Salvador, acepta la muerte del Señor como suya propia, y la vida de Jesús como la vida suya. En ese mismo instante se convierte en un Hijo de Dios. El pecado lo separa de Dios, pero a través de Jesús tiene perdón, aceptación por parte de Dios, nueva vida y comunión con Dios, como si nunca hubiera pecado.

¿ES JESUCRISTO SU SALVADOR?

La decisión depende de usted

Jesús está dispuesto a ser su Salvador, pero él no lo obliga a usted a aceptarlo.

Ahora es el tiempo para aceptarlo

Si usted no ha aceptado aún a Jesús como su Salvador, hágalo ahora. Hoy es el mejor momento. Más adelante podría ser demasiado tarde. Y usted quiere disfrutar todos los días de esta nueva vida maravillosa en Cristo. El llama a la puerta de su corazón hoy; déjelo entrar.

Mira, yo estoy llamando a la puerta.
(Biblia, Apocalipsis 3:20)

Si hoy escuchan ustedes lo que Dios dice, no endurezcan su corazón.
(Biblia, Hebreos 3:15)

En el momento oportuno te escuché; en el día de salvación te ayudé.
(Biblia, 2 Corintios 6:2)

ALGO PARA HACER

Jesús está ahí mismo donde usted se encuentra y puede oír su oración. En sus propias palabras dele gracias por morir por sus pecados y pídale que sea su Salvador. Si ya lo hizo, dé gracias por la forma en que El ha suplido su necesidad más grande.

 

 

Pregunta 5: ¿Que sucede despues de la muerte?